
Uno de los grandes problemas de la medicina moderna en el tratamiento de las diferentes dolencias del humano es el enfoque de “matar moscas a cañonazos”. Esto quiere decir que cuando tenemos un dolor de cabeza y tomamos un paracetamol, este medicamento se distribuye por todo el organismo y no solo por donde hace falta que haga efecto. Pero esto es algo que puede acabar cambiando gracias a los microrobots.

La importancia. Que el medicamento se ‘pasee’ por todo el organismo parece algo completamente irrelevante mientras haga su efecto analgésico, pero la realidad es que es el responsable de muchos efectos secundarios que se generan. Por ejemplo, el tomar un simple ibuprofenopara aliviar el dolor o reducir una inflamación parece algo maravilloso.
Pero el hecho de que tenga un efecto general en el organismo también provoca el bloqueo de la producción de moco en el estómago, que puede condicionar a uno de sus efectos secundarios más ‘famosos’ como es la generación de úlceras estomacales cuando se abusa de ellos.
Un nuevo avance. Un equipo de investigadores del ETH Zúrich ha publicado en la revista Science una solución que nos acerca un poco más al escenario de la película Viaje Alucinante: una plataforma de microrobots magnéticos listos para el uso clínico que son capaces de viajar por los vasos sanguíneos y liberar su carga en el tejido afectado.

Bradley J. Nelson, coautor del estudio y profesor de robótica en el ETH Zúrich, asegura que esto es solo el comienzo: “Estamos solo en la punta del iceberg. Creo que los cirujanos van a mirar esto y estoy seguro de que tendrán muchas ideas sobre cómo utilizarlo”.
Un simple grano de arena. En este caso no hablamos de un robot metálico con engranajes, sino una cápsula de aproximadamente 1,69 mm de diámetro que está diseñada para disolverse dentro del cuerpo. Podemos quedarnos tranquilos, que no vamos a tener miles de granos de arena de metal en nuestro torrente sanguíneo.
fuente:xataka.com



